Vía: Alba Lactancia

La manera de dormir de los mamíferos se ha visto determinada, tras miles de años de adaptación, para garantizar su supervivencia. Los humanos, al ser los más dependientes durante el primer año de vida, muestran conductas encaminadas a fortalecer la relación con su cuidador, casi siempre la madre. Ésta representa la fuente de alimento, calor, protección, consuelo y soporte a las necesidades del recién nacido. Así el colecho, está sustentado en la instintiva necesidad de permanecer junto al bebé desde que nace.

El hecho de que el bebé se despierte con facilidad y llore en solicitud de alimento y estimulo, disminuye el riesgo de que sufra bajadas del azúcar corporal (hipoglucemia) y asfixia (apnea). Por otro lado, la leche materna facilita que el niño coja el sueño, en parte porque contiene triptófano, una sustancia que actúa en el cerebro como inductor del sueño, y melatonina, hormona que ayuda a sincronizar nuestro reloj interno con el ciclo día y noche.

Tras el nacimiento, el contacto continuo entre la madre y bebe, incluso durante el sueño, es imprescindible para que tenga lugar la impronta y el consiguiente enganche al pecho, un paso primordial hacia el apego.

Si estás embarazada o acabas de tener a tu recién nacido, como muchas madres, es normal que te preguntes si…

 
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¿Es seguro dormir con mi bebé en la misma cama?

 
En toda la historia de la humanidad los niños han dormido con sus padres. El colecho es una práctica en la que bebés o niños pequeños duermen con uno o los dos progenitores. Se practica en muchas culturas y es habitual también en nuestros hogares.

 

BENEFICIOS DEL COLECHO:

El contacto continuo favorece el desarrollo del vínculo afectivo, el bienestar del bebé, el desarrollo neuronal y la capacidad de respuestas adecuadas ante situaciones de estrés.
 
Si bien existen múltiples razones por las que las madres deciden colechar con el bebé, la más importante es la lactancia. Se ha demostrado también que esta proximidad entre madre e hijo se asocia con un aumento significativo de los niveles de oxitocina materna lo que redunda, no solo en la contracción uterina, sino también en la eyección de leche, disminución de la ansiedad materna y una mayor tranquilidad de la madre que siente que vigila más a su bebé.
 
 
Si estás dando el pecho, el colecho facilita las tomas nocturnas y con ello la secreción de la prolactina, hormona encargada de la producción de leche.
 
 
El colecho también favorece el descanso de la madre que amamanta.
 
 
Pero es importante que los padres estén informados sobre ciertas circunstancias que pueden llevar riesgo si se practica, principalmente en los bebés menores de 3 meses. Por ello, es necesario respetar una serie de normas para garantizar su seguridad.
 
 

RECOMENDACIONES PARA UN COLECHO SEGURO

El bebé es amamantado a demanda tanto de día como de noche. La lactancia materna tiene un efecto protector frente al riesgo de Síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL), y por otro lado, el colecho es una práctica beneficiosa para el mantenimiento de la lactancia materna. El SMSL se define como “muerte inesperada y repentina de un lactante menor de un año, con el inicio del episodio letal ocurriendo aparentemente durante el sueño, que se mantiene inexplicable incluso después de una profunda investigación que incluye autopsia completa y la revisión de las circunstancias de la muerte”
 
 
 El bebé es saludable y ha nacido a término (es decir, ha nacido entre las 37 y 42 semanas de embarazo). La prematuridad incrementa el riesgo de SMSL cuatro veces.
• Ninguno de los adultos que va a compartir cama con el bebé debe fumar (aunque no lo haga en presencia del bebé). Ante todo es muy importante que la madre no fume tanto en el embarazo como posteriormente si quiere compartir cama con su bebe.
 

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• Ninguno de los adultos que va a compartir cama con el bebé ha consumido alguna bebida alcohólica, drogas o medicamentos que provoquen un sueño más profundo del habitual.
• El bebé siempre debe acostarse boca arriba. Nunca boca abajo (decúbito prono) ni de lado. Existe evidencia científica de que esta práctica disminuye el riesgo de SMSL en más del 50%.
 

Vía: Pediatria Salud

• No debe arroparse demasiado al bebé ni ponerle excesivo abrigo para dormir. La temperatura de la habitación no debe superar los 20ºC.
No cubrir la cabeza del bebé.
• Los bebés deben dormir en superficies firmes, limpias y seguras, por lo tanto:
 
  • Evitar colchones blandos o sofás.
  • Evitar edredones y almohadones extra que puedan tapar accidentalmente la cabeza del bebé.
  • Asegurarse de que el bebé no pueda caerse de la cama ni quedar atrapado entre la cama y la pared o el cabecero.
  • Despejar la cama de cordones, juguetes u objetos que puedan suponer un riesgo.
  • No permitir a ningún animal doméstico compartir la cama con el bebé.

 
 Una alternativa muy interesante al colecho es la utilización de cunas sidecar homologadas, que te permiten estar muy próximo al bebé pero en superficies separadas.

 

 
 
Asegúrese de que su pareja sabe que el bebé está en la cama si no se acuestan al mismo tiempo.
 
Si en la cama duerme otro niño mayor, que sea el adulto el que se
sitúe siempre entre el bebé y el niño más mayor.
 

 

¿EN QUÉ SITUACIONES SE DESACONSEJA EL COLECHO?

No es recomendable dormir en la misma cama que el bebé si no se cumple alguna de las condiciones mencionadas o si:
 
• Alguno de los adultos que va a compartir cama con el bebé se encuentra demasiado cansado y cree que le costaría despertarse si el bebé lo necesita.
• Alguno de los adultos padece alguna enfermedad que disminuya el nivel de respuesta, como diabetes (hipoglucemia), epilepsia inestable u obesidad mórbida.
• Bebé prematuro o de bajo peso al nacer.
• El bebé tiene fiebre.

Según la Guía NICE en 2014, reconocen que no está demostrada una relación causal entre colecho y SMSL, aunque recomiendan informar bien a los padres sobre la relación observada entre ambos y los factores de riesgos implicados que aumentan significativamente el SMSL en caso de colechar (los más importantes son el consumo de tabaco y alcohol).

Entonces…


Según la IHAN (Iniciativa Hospital Amigo de los Niños): La decisión de dormir con sus hijos debe ser una opción de los padres. Tal decisión va ligada a la cultura y a los deseos de cada familia sobre la relación con sus hijos. Corresponde a los profesionales de la salud, en base a la evidencia disponible, asesorar a los padres sobre prácticas seguras que eviten situaciones de riesgo conocidas.

 Ana Casanova y Lele Ramírez. Matronas

Esperamos haber despejado algunas de vuestras dudas, si tenéis preguntas sobre el tema podéis dejarlas un poco más abajo en el apartado de comentarios y os respondemos en cuanto podamos.

BIBLIOGRAFÍA.

 
– NICE Clinical Guideline 37, 2014.
– James McKenna “Dormir con tu bebé. Una guía para padres sobre el colecho”
– IHAN. Práctica de colecho y lactancia materna.
 
 

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