¿Qué es la diabetes?

En una persona no diabética, la insulina, hormona que segrega el páncreas, hace que la glucosa entre en las células manteniendo de esta manera los niveles de azúcar en sangre en los límites normales y estables.

La diabetes mellitus (DM) es un transtorno metabólico caracterizado por el exceso de glucosa (azúcar) en sangre. Según la OMS y la Asociación Americana de Diabetes (ADA), existen varias clasificaciones de la diabetes mellitus. Nosotras, a modo de resumen, la clasificaremos en relación con el embarazo en dos: diabetes mellitus pregestacional y diabetes mellitus gestacional.

1) La diabetes pregestacional: es la que la mujer presenta antes de quedarse embarazada. 

Se relaciona con un incremento del riesgo de abortos, malformaciones y otras complicaciones perinatales.

– DM tipo 1: el páncreas no fabrica insulina, por lo que debemos introducirla en el cuerpo a través de una inyección. Se llama también diabetes insulinodependiente.

– DM tipo 2: aparece como consecuencia de un defecto progresivo en la secreción de insulina, es decir, el páncreas sí produce insulina, pero no de manera suficiente, o no puede aprovechar la que produce (resistencia a la insulina). Esta forma es más común en personas mayores de 40 años aunque cada vez es más frecuente que aparezca en personas más jóvenes, y se relaciona con la obesidad. Se llama también diabetes no-insulinodependiente

Si eres diabética y estás pensando en tener un bebé, es muy importante que planifiques tu embarazo  ya que es fundamental conseguir un buen control metabólico de la diabetes antes de  quedarte embarazada  para evitar complicaciones  durante el embarazo y asegurar el bienestar del bebé.

2) La diabetes gestacional: es la que se diagnostica durante el embarazo. Se produce una disminución de la tolerancia de los hidratos de carbono. Es la alteración metabólica que más frecuentemente se asocia al embarazo, con una incidencia de entre un 7-14%. En España, según los datos recogidos por el Grupo Español de Diabetes y  Embarazo(GEDE) en 1995, entre el 3 y el 18% de las embarazadas la presentaban. También las mujeres con diabetes gestacional corren mayor riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo y el parto, y de padecer diabetes de tipo 2 en el futuro.

¿Cómo se detecta la diabetes gestacional?

Imagen: matrona.cat

Mediante el Test de O’Sullivan  (“prueba del azúcar”) que se realiza a todas las mujeres embarazadas en la semana 24-28 de embarazo, aunque puede hacerse en el primer trimestre si existen factores de riesgo.

GESTANTES DE ALTO RIESGO (Recomendaciones Guía NICE):

  • Edad mayor de 35 años
  • Obesidad (IMC mayor o igual a 30kg/m2)
  • Antecedentes familiares de 1er grado
  • Antecedentes personales de diabetes en embarazos previos
  • Recién nacdo previo con macrosomía (peso >4500gr)
  • Minorías étnicas con alta prevalencia de DM (Sudeste asiático: India, Pakistán o Bangladesh; caribeños de raza negra; Oriente Medio: Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Iraq, Jordania, Siria, Omán, Qatar, Kuwait, Líbano y Egipto; población de origen latinoamericano).

El Test de O’Sullivan consiste en realizar una primera extracción de sangre para determinar el nivel de glucosa basal y posteriormente se ingieren 50gr de glucosa. Una hora más tarde se realiza de nuevo otra extracción de sangre.

RECOMENDACIONES PARA LA REALIZACIÓN DEL TEST O’SULLIVAN

– Advertir a la gestante de que no modifique su alimentación habitual en los días previos.

– La administración se puede hacer independientemente de la ingesta previa de alimentos, por lo que no es necesario estar en ayunas.

– Administrar 50 g de glucosa al 25 % en 200 cc de líquido por vía oral en cualquier momento del día. La ingesta no debe ser muy lenta, aconsejando que se realice en unos 5 minutos.

– Debe permanecer sentada y sin fumar ni tomar nada durante la prueba.

– Determinar la glucemia en plasma venoso una hora después de la ingesta de glucosa.

La prueba saldrá bien si el nivel de azúcar es  <140mg/dl.

En caso contrario se debe realizar otra prueba Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG).

RECOMENDACIONES PARA LA REALIZACIÓN DE LA SOG:

  1. Recomendar a las embarazadas que, durante los tres días anteriores a la realización de la prueba, la ingesta de carbohidratos no sea restrictiva asegurando, al menos, un aporte diario de carbohidratos superior a 150 g.
  2. El día de la prueba acudirá en ayunas (evitando la ingesta previa de alimentos durante un periodo de 8 a 14 horas).
  3. A su llegada se informará a la mujer embarazada sobre la posibilidad de canalizar una vía con obturador o de realizar venopunción en cada ocasión durante la prueba (cuatro veces).
  4. Inicialmente se extraerá una muestra de sangre en ayunas y acto seguido se administrarán por vía oral 100 g de glucosa en un vehículo acuoso de 300 ml en el transcurso de cinco minutos.
  5. Tras la ingesta, la mujer debe permanecer sentada, sin tomar nada y sin fumar durante el tiempo que dure la prueba (3 horas).
  6. Se le extraerán muestras de sangre venosa después de 1, 2 y 3 horas de la toma de glucosa.
  7. Se determinará la glucemia en plasma venoso.
Se recomienda utilizar los criterios del National Diabetes Data Group (NDDG) y del 3rd Workshop Conference on Gestational Diabetes Mellitus para el diagnóstico de DMG con SOG de 100 g. En función de los valores obtenidos se podrá confirmar o descartar el diagnóstico de diabetes gestacional.
  • Ayunas: > 105 mg/dl
  •   1 hora: > 190 mg/dl
  • 2 horas: > 165 mg/dl
  • 3 horas: > 145 mg/dl

Es necesaria la obtención de 2 o más valores alterados para el diagnóstico de la Diabetes Gestacional. Si únicamente hay 1 valor alterado se deberá repetir la prueba en 4 semanas

Es necesario saber que dos determinaciones de glucemias basales >126 mg/dl en días diferentes, o una determinación al azar > 200mg/dl, ratifican el diagnóstico de DG y excluyen la necesidad de realizar la sobrecarga oral de glucosa.

¿Cómo puede afectar a mi bebé?

La diabetes gestacional afecta a la madres al final del embarazo, una vez ya se ha formado el cuerpo del bebé. La afectación suele darse en madres no tratadas o mal controladas, por ello la importancia de un buen control metabólico a lo largo del embarazo.

Vía: IntReviews

La patología más frecuente relacionada con la diabetes gestacional es la macrosomía (bebés con

pesos superiores a la media). Esto ocurre porque la glucosa materna, elevada en sangre, cruza la barrera placentaria, aumentando el nivel de glucosa en sangre del bebé. Ya que, el bebé está recibiendo más energía de la que necesita para crecer y desarrollarse. La energía adicional se almacena como grasa.

Debido a la insulina adicional producida por el páncreas del bebé, los recién nacidos pueden tener un nivel de glucosa muy bajo al nacer y también corren mayor riesgo de tener problemas respiratorios. Los bebés con exceso de insulina corren mayor riesgo de desarrollar alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono, obesidad y síndrome metabólico en la edad adulta.

 

 

El tratamiento de la diabetes

El tratamiento es fundamental para conseguir y mantener un buen control glucémico que ayude a  prevenir complicaciones durante el embarazo y el parto (como abortos o partos prematuros), así como para prevenir también que el bebé coja un tamaño y peso excesivos (bebé macrosómico) y para evitar la hipoglucemia en el bebé al nacimiento.

Los cambios en el estilo de vida (dieta y ejercicio físico) suelen ser suficientes para el tratamiento en un 70-85% de los casos.

Imagen vía BabyCenter

Una vez diagnosticada de diabetes gestacional, la mujer seguirá controles por su matrona, ginecólogo y endocrino.

La dieta será normocalórica, no restrictiva, adaptada a las necesidades nutricionales y el estilo de vida de cada mujer. El aporte calórico necesario dependerá del peso pregestacional, por lo que variará de una mujer a otra. Se recomienda comer de manera frecuente y ligera, con 6 ingestas diarias para evitar hipoglucemias en ayunas e hiperglucemias tras comidas. No se recomiendan dietas restrictivas durante el embarazo.

El ejercicio físico durante el embarazo es seguro y beneficioso para la madre y el feto y debe adaptarse a las condiciones físicas y circunstancias de la gestante. Se recomienda realizar ejercicio aeróbico de intensidad moderada con asiduidad (por ejemplo: caminar unos 30 minutos al día). Se deberán evitar deportes de contacto, de alto impacto, raqueta, con riesgo de caídas y buceo.

Cuidar la alimentación, practicar ejercicio regularmente y realizar autocontroles de azúcar en sangre suelen ser la base del tratamiento, pero en ocasiones estas medidas no son suficientes y se requiere la administración de tratamiento farmacológico: insulina inyectada. Los antidiabéticos orales no están indicados durante el embarazo.

Diabetes tras el parto

En los casos de diabetes pregestacional, los requerimientos de insulina descienden en el posparto inmediato, por lo que suele ser necesario disminuir las dosis de insulina.

Imagen Adamet

 

Las mujeres que han sido diagnosticadas de diabetes gestacional durante el embarazo tienen mayor riesgo de desarrollar DM tipo 2 en el futuro, por lo que se debe valorar, en torno a las 6-12 semanas tras el parto, su estado glucémico realizando una sobrecarga oral de glucosa (SOG) con 75 gr para comprobar que los niveles de glucemia han vuelto a la normalidad o si de lo contrario se requiere seguir con tratamiento. 

Además se aconseja realizar un seguimiento a largo plazo con un controles glucémicos cada 3 años, o anual en el caso de que se detecte a lo largo del seguimiento “prediabetes” (detección de intolerancia a la glucosa o glucemia basal alterada). 

Se recomienda la lactancia materna.


 

Fuentes:

Fundación para la diabetes | Materfetal | OMS |El Parto Es Nuestro | Guía práctica de atención en el embarazo y puerperio. Ministerio de Sanidad. Mayo 2014 | American Diabetes Association | Murcia Salud  |Protocolos Medicina Fetal Barcelona |Diabetes Mellitus gestacional. Consejería de salud |

Lele Ramírez y Ana Casanova. Matronas

Publicado 14 Noviembre 2014

Revisado 09 Mayo 2018

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    1 Comentario en "Diabetes Gestacional"

    1. Yo tambien tuve diaebtes gestacional, hipotiroidismo y colestasis. Fui a cesarea porque era considerado embarazo de riesgo alto y mi bebe nacio perfecta y hasta con bajo peso. Yo sufri mucho porque subi solo 4 kg en todo el embarazo, me mori de hambre. Ademas tenia bajas de glucosa (hipoglucemia) y me temblaban las manos y rodillas si no comia nada, veia borroso. Horrible! Encima la colestasis no me permitia comer grasas ni fibras, asi que basicamente comia ensaladas, verduras hervidas y bifes magros. Lo peor fue que tuve un mal momento en mi trabajo y eso ayudo a subir mucho los niveles en los analisis. Despues de que se soluciono, mis analisis mejoraron muchisimo. El medico me dijo que si no hubiera sido por el stress, tal vez no habria tenido nada. La verdad es que lo pase muy mal en el embarazo, me agarro con muchos kilos de mas y se me fue la salud al caf1o. Para mi proximo embarazo quiero bajar mucho de peso y mantenerme mas tranquila Eso les recomiendo a las mamas embarazadas o las que buscan, tratar de mantenerse en el peso adecuado si es que tienen tendencia a pasarse y SOBRETODO dejar las preocupaciones para otro momento, durante el embarazo no importa mas que la mama y el bebe.

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