Os mostramos uno de los pósters que presentamos en VI Congreso Internacional Virtual de Enfermería y Fisioterapia “Ciudad de Granada”, con el lema “Impacto positivo de la Seguridad del Paciente en la Atención Sanitaria al Ciudadano”, que se celebró on-line del 15 al 28 de Mayo de 2015.


Manejo seguro del parto en el agua: Beneficios y contraindicaciones 

Imagen: Amanda Greavette

Imagen: Amanda Greavette

El uso de la inmersión en agua caliente como medio terapéutico para la relajación y alivio del dolor durante el trabajo de parto no es nuevo, ya que tiene una larga historia. Aunque fue Michel Odent, en 1983, quien posteriormente popularizó esta práctica en los países europeos, actualmente es una práctica alternativa al manejo del parto tradicional que va aumentando su popularidad y se ha convertido en una demanda real por parte de las gestantes, sobretodo de aquellas que desean un parto natural con el mínimo número de intervenciones.

El objetivo principal de nuestro trabajo es dar a conocer la evidencia científica publicada sobre el parto en el agua y valorar los posibles beneficios, las contraindicaciones y su manejo de una forma segura.

Para ello, realizamos una revisión bibliográfica en las principales bases de datos de bibliografía científica: La Biblioteca Cochrane Plus, PubMed/Medline y Cuiden. También se han consultado artículos científicos en revistas de interés, protocolos y guías de uso hospitalario.

Para la realización de esta búsqueda empleamos las palabras clave: “Trabajo de Parto” y “Agua”.

¿A qué conclusiones llegamos? Son muchos los beneficios de los efectos fisiológicos de la hidroterapia como la flotabilidad, que permite a la mujer moverse más fácilmente que en suelo firme; la reducción de la presión arterial debido a la vasodilatación de los vasos periféricos y la redistribución del flujo sanguíneo; la reducción de la ingesta de fármacos para el alivio del dolor; la reducción del uso de analgesia epidural si la inmersión en el agua se produce durante el período de dilatación; el aumento de la satisfacción materna con la experiencia del parto; También la mujer se encuentra más relajada, lo que facilita la liberación de endorfinas y oxitocina y se reducen las hormonas del estrés, las catecolaminas, que inhiben la oxitocina y el progreso del trabajo de parto. Existe evidencia científica sobre sus efectos en la disminución de la administración de analgesia y aunque con controversia en los resultados parece disminuir el tiempo de dilatación sin incrementar complicaciones materno-fetales.

Ventajas del uso de la hidroterapia:

  • Aumento de la movilidad gracias a la flotabilidad.

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    Imagen: maternidadfacil.com

  • Relajación y disminución de la sensación dolorosa.
  • Aumento de secreción de oxitocina secundaria a la relajación y liberación de endorfinas.
  • Aumento de la vascularización uterina dando lugar a una mayor oxigenación, produciendo contracciones uterinas más efectivas.
  • Acortamiento del trabajo de parto con menos intervenciones.
  • Reducción del uso de fármacos para el alivio del dolor y analgesia epidural.
  • Mayor relajación perineal, cervical y vaginal.
  • Disminución de la tensión arterial con una inmersión hasta los hombros.
  • Aumento del grado de satisfacción y la sensación del control materna.
  • Ayuda a la madre a recuperar el control sobre el proceso del parto.

Manejo seguro de la inmersión en el agua:

  • Gestantes de bajo-medio riesgo en trabajo activo de parto y con dinámica uterina regular.
  • RCTG de 30 minutos normal previo a la inmersión.
  • La RPM (Rotura prematura de membranas) o SGB positivo no son motivos para contraindicar la hidroterapia.
  • La temperatura del agua no debe exceder la temperatura corporal materna (36,5-37ºC).
  • Temperatura ambiente alrededor de 24ºC.
  • Llenado de la bañera hasta el nivel del pecho de la gestante.
  • Ambiente tranquilo y preservar la intimidad.
  • Acompañamiento a lo largo de todo el proceso.
  • Fomentar la correcta hidratación materna: ingesta de líquidos (aguas, zumos o bebidas isotónicas)
  • No se recomienda la inmersión durante más de 2 horas seguidas.

Contraindicaciones:

  • Gestación de alto riesgo o no controlada.
  • Fiebre o sospecha de infección materna.
  • Sangrado vaginal activo.
  • Uso de oxitocina.
  • Uso de anestesia epidural.
  • RCTG patológico o necesidad de monitorización continua fetal.
  • Líquido amniótico meconial.
  • Presentación anómala del feto.
  • Sedantes administrados durante las 6h anteriores.

 

Imagen: Amanda Greavette

Imagen: Amanda Greavette

En el año 2010 se publicó la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al Parto Normal en donde se recomienda (fuerza de la recomendación A) la inmersión en agua caliente como un método eficaz de alivio de dolor durante la fase tardía de la primera etapa del parto. La seguridad y la eficacia durante el período expulsivo no está establecida ni para madres ni para el recién nacido. Por todo ello es necesario proporcionar una información objetiva, detallada y basada en datos concretos a las madres que desean un parto atendido en el agua, especificando la indicación, posibles contraindicaciones, beneficios y riesgos tanto para su salud como para la de su bebé.

No hay relación entre el uso del agua durante el parto y la infección materna o neonatal, aparición de fiebre, riesgo de pérdida de bienestar fetal (respiración o termorregulación) o aumento de ingresos en UCIN.

No existen diferencias significativas en relación al riesgo de pérdida de bienestar fetal, valorado con la puntuación en el test de Apgar o ingresos en unidades neonatales.

La evidencia científica actual recomienda que en gestaciones a término y no complicadas el uso del agua durante la primera etapa del parto disminuye las necesidades de analgesia farmacológica y la duración del trabajo de parto. No existen pruebas de que el trabajo de parto o el parto en el agua aumenten los efectos adversos para el neonato o la mujer. No hay evidencia científica concluyente sobre su uso durante el período expulsivo o el alumbramiento, debido a la variabilidad de los resultado encontrados. Se recomienda investigación adicional.

TRABAJO PARTO EN EL AGUA

Bibliografía:

  1. Elizabeth R Cluett, Ethel Burns. Inmersión en agua para el trabajo de parto y parto (Revision Cochrane traducida). En: Biblioteca Cochrane Plus 2009 Número 3. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2009 Issue 2 Art no. CD000111. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.)
  2. Mallen L, Roe T, Basteiro E, Benito I, Hernandez S et alt. Protocolo: Asistencia al trabajo de parto en el agua. Área de Sala de partos. Servicio de Medicina Maternofetal. Instituto Clínico de Ginecología, Obstetricia y Neonatología del Hospital Clínico de Barcelona. 2013
  3. Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre atención al parto normal. Guía de Práctica Clínica sobre la atención al parto normal. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social. Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco (OSTEBA). Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Galicia (Avalia-t). 2010. Guías de Práctica Clínica en el SNS: OSTEBA Nº 2009/01
  4. American Academy Of Pediatrics (Committee on Fetus and Newborn) and American College of Obstetricians and Gynecologists. Immersion in Water During Labor and Delivery. Pediatrics 2014;133;758.
  5. Harper B. Waterbirth Basics From Newborn Breathing to Hospital Protocols. Midwifery Today Magazine 2000.
  6. Procedimientos y protocolos para el parto de inmersión en agua tibia. Waterbirth Inernational. Guía en español. Disponible en: http://www.waterbirth.org/assets/documents/Spanish_protocols.PDF

 

Ana Casanova y Lele Ramírez. Matronas

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