En nuestra sociedad, no hace muchos años, la mayoría de mujeres que iniciaban la lactancia materna no habían visto nunca a otra mujer amamantando, por lo que el primer contacto que tenían con la lactancia era su propia experiencia tras el parto. Hoy en día, es cada vez más común ver a mujeres dando el pecho (aunque socialmente todavía existan barreras y rechazos), tratar el tema en las clases de preparación al parto, los grupos de apoyo en el postparto y ver a otras madres amamantar, hacen que este proceso de lactar (innato en el ser humano), sea algo que las mujeres están volviendo a retomar. Por todo esto, desde Ayúdanos Que Somos Padres consideramos que los relatos de lactancia, pueden ayudar a hacerse una idea a otras madres de cómo puede resultar esta experiencia.


RELATO DE PATRICIA

En esta ocasión, Patricia (mamá e IBCLC), nos ha querido regalar su historia con la lactancia de sus pequeños para compartirla con todas nosotras. ¡Muchas gracias!

“Tuve a mi primer hijo hace casi 14 años, con sólo 25. No sabía nada de lactancia ni de bebés en general, pero me sentía tranquila y confiada. Pensaba que dar el pecho a un bebé era lo normal, y tenía que ser una experiencia preciosa. Así fue. A pesar de que al nacer nos separaron unas 2 horas por protocolo y sin motivo alguno, y que en ese hospital aun había nidos, y tomas pautadas cada 3 horas. Mi hijo se agarró al pecho y mamó desde el primer día a la perfección, nunca me dolió. Nunca sentí que no tuviera leche. Fui muy afortunada. Instintivamente lo ponía a mamar en cada ocasión que parecía mostrar interés y necesitarlo. No miraba el reloj ni le daba muchas vueltas a la técnica y las pautas de la lactancia, porque mi prioridad -como la de cualquier madre- era mantenerlo tranquilo y sin llorar, y eso lo conseguía en el 99% de los casos poniéndolo al pecho. Así me acostumbré a hacerlo en cualquier lugar a cualquier hora, fuera y dentro de casa con total naturalidad. Gracias a esta “no técnica” y a mi tranquilidad y confianza, conseguimos una estupenda lactancia exclusiva las primeras 16 semanas. Por desgracia, al empezar yo a trabajar y no tener información sobre como mantener la lactancia en estos casos, introdujimos biberones y papillas que fueron sustituyendo al pecho. El destete (innecesario) fue completo en torno a los 6 meses.

Poco después nació mi hija, y entonces empecé a leer más sobre crianza y a aprender cosas básicas cómo que los horarios no tienen sentido, y que a demanda, cómo yo siempre lo había hecho, era efectivamente lo más adecuado. Pero sobre todo, aprendí a extraerme leche y mantener la lactancia a pesar de mi vuelta al trabajo; a cómo conseguir dar las tomas nocturnas en la cama y sin destrozar del todo mi descanso nocturno. Conocí la palabra colecho, y decidí que dormir con los pequeños es algo que vale la pena disfrutar y no hay por qué temer. Porque sobre todo es una forma de supervivencia cuando además de cuidar un bebé tienes que salir a ganarte la vida fuera de casa.

Estando embarazada de mi tercer hijo, se estaba formando la asociación pro-lactancia de Lugo (mi ciudad) “Bico de Leite” que ahora cumple 10 años. Y fue con ellas, con mis compañeras de este grupo de apoyo madre a madre, con quienes más aprendí y en donde descubrí mi verdadera vocación de asesora de lactancia. Soy Consultora Certificada Internacional (IBCLC) dese 2011. Así descubrí que no todas las lactancias son tan sencillas como las mías, y que en realidad-por desgracia- muy a menudo hay infinidad de obstáculos que salvar para poder amamantar con éxito.

Barreras:

  • Internas y externas. (Inseguridad de la madre y críticas y falta de apoyo del entorno)
  • Físicas y psíquicas. (Problemas de agarre o dolor en el pecho, y sensación de falta de leche en ciertos momentos)
  • Racionales y emocionales. (Tendencia a controlarlo todo y a poner límites y horarios, sensación de impotencia y aumento de la sensibilidad a los cambios y las críticas)

Pero también aprendí que ser capaz de salvar esos obstáculos,con la información veraz y el apoyo de otras madres, asesoras y/o buenos profesionales, es extremadamente gratificante para las mujeres…por no hablar de lo que ganan los bebés. Si algo me gustaría decirle a todas las que se planteen amamantar a sus hijos, es que ¡adelante!, que no están solas…miles de millones de mujeres a lo largo de la historia han pasado por lo mismo, sea el proceso fácil o difícil, con exceso de leche o con aparente escasez, con problemas físicos en el pecho o el bebé o con dudas y angustias, sufriendo al principio con los cambios o disfrutando de las nuevas sensaciones. Se puede seguir adelante. Porque hacerlo merece la pena.”

 

 

 

 

 

 

Patricia López Izquierdo

IBCLC nºL-25511

 

 

Cuéntanos tu experiencia.

Tanto si tu experiencia con la lactancia ha sido satisfactoria como si no, si te apetece puedes enviarnos tu relato para compartirlo con otras madres. Poder expresarte seguro que resulta algo muy positivo para ti y también para todas las que puedan escucharte. Escríbenos a hola@ayudanosquesomospadres.com para enviarnos tu relato.

 

Ana Casanova y Lele Ramírez. Matronas

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